Manuel Inoa: “El tabaco está arraigado en mí”

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Pasión por los cigarros. Es lo que desprende el master blender de La Aurora, Manuel Inoa, cuando habla de su trabajo y cada vez que imparte sus conocimientos en un evento. Y es que Manuel es admirado y querido allí donde va. Su conocimiento sobre el mundo del tabaco, los sabores, los aromas, las mezclas equilibradas en la que todos los matices casan… deja boquiabiertos a todos los que le oyen hablar.

Y toda esa sabiduría es fruto de su trabajo, de su dedicación y su pasión por el tabaco y los cigarros. Porque él no desciende de una familia tabaquera, como suele ser habitual en quienes se dedican a este oficio. “Soy diferente de todos los demás del mundo tabaquero”, reconoce el propio Manuel.

La mayoría de las personas que se desarrollan en el mundo de los cigarros premium tienen una tradición familiar detrás. Pero el caso del master blender de La Aurora es diferente: Manuel Inoa es ingeniero industrial. Se metió en el sector tabaquero por un amigo que trabajaba en la industria, y ya no pudo dejarlo. “El tabaco se me metió en la sangre y no puedo dejarlo. El tabaco está arraigado en mí, y me hace falta”, afirma.

Empezó hace más de 30 años en la industria del tabaco. Inicialmente, aportó su grano de arena en aspectos como la distribución, la maquinaria y los ‘lay out’, y después directamente con los cigarros.

Fue en 1996 cuando entró a formar parte de la familia de La Aurora. Recuerda que comenzó a trabajar en el cigarro de Don Fernando, el padre de Guillermo León, presidente de la compañía. “Por ahí comenzó a crecer la relación, adaptando el cigarro de Don Fernando etcétera… Y por ahí fuimos innovando en las ligas que en ese momento existían, que eran básicamente León Jimenes y La Aurora”, relata.

“Comenzaron a salir cigarros en el mercado con distintos sabores y eso nos obligó a reformular ligas. Empezamos a sacar ediciones especiales de la liga normal de León Jimenes y de La Aurora. De eso han pasado años. Ya llevo 24 años en La Aurora y 34 en el mundo del tabaco”, resume.

¿Qué características o cualidades debe tener un master blender?

La cualidad básica es el conocimiento del tabaco; no de la cosecha y del campo necesariamente. Un master blender tiene que ser un fumador, obviamente. A un chef no lo puedes poner a cocinar sin estar probando lo que cocina. Uno tiene que estar buscando esos toques que van a enriquecer: la comida en el caso de un chef o el cigarro en el caso de un master blender. Tiene que tener esas virtudes: conocimiento del tabaco que va a trabajar y sus componentes, para que no haya luego problemas de combustión, de tirada. Tiene que ser alguien que esté día a día con el tabaco. Y eso lleva tiempo, no se hace de hoy para mañana. Año tras año el tabaco cambia por el clima, no siempre hay el mismo clima. Y el clima cambiante es el mayor reto de un master blender: poder hacer combinaciones para que todo te salga similar al momento que lances un producto.

¿Cómo es el proceso para hacer la liga de un cigarro?

Puede ser por tres vías. Una viene dirigida por el Departamento de Mercadeo y Ventas, al que yo pertenezco y que está en contacto con la calle. Nuestro departamento indica qué tipo de producto se requiere para un mercado en concreto. De esta forma, se trabaja con un plan dirigido. También puede haber una petición externa de desarrollar un producto. De todos estos trabajos y proyectos, puede salir también un producto que esté rico y que guardemos para cualquier momento en el que haya que lanzar algo nuevo, que tenga fortaleza y sea bueno. Desde ahí, comenzamos y evaluamos el producto.

¿Qué tipo de pruebas pasan los blends de los cigarros antes de salir al mercado?

Primero hay que definir dos cuestiones: qué elementos hay que usar por obligación [de mercadeo o por petición de un cliente] y qué voy a integrar a eso que estoy obligado a usar. Nosotros tenemos acuerdos de compra con cosechas en Ecuador, donde financiamos una parte y a donde mandamos a nuestros técnicos para darle seguimiento. Ese tabaco ya es nuestro y hay que usarlo. También tenemos algunos compromisos de compra en Nicaragua y Honduras, aunque esas fincas no sean nuestras.

Si tenemos una capa Ecuador, estoy obligado a usarla porque tengo un inventario. Ahí comienzan los retos, hay que buscar tabacos que armonicen con esta capa. Si es un cigarro de mediana fortaleza, hay que buscar tabacos para la tripa que combinen perfectamente con esa capa que debo usar. Es muy diferente a cuando tienes que utilizar otro tipo de capa, por ejemplo, una capa Maduro. Haces tantas muestras como sean necesarias. Por ejemplo, en los Preferidos, nosotros hicimos alrededor de 92 muestras, buscando cuál de ellas era la que más armonizaba.

Después comienza el filtro, el panel de fumadores interno en la compañía que va evaluando y destacando qué buscamos o qué no buscamos. Luego, se reduce a un círculo más pequeño de un panel interno que son los que están acostumbrados a fumar diferentes cosas y ahí se eligen 3, 4, 5 ligas. Posiblemente, las mías, las que a mí me gustaban, se descartaron desde el principio, porque se hicieron muchas y posiblemente no es la que le va a gustar a todo el mundo. Y vamos filtrando. Entonces, llega al staff, a cuatro o cinco personas, como Don Guillermo o Gustavo Velayos [director de Ventas y Marketing de La Aurora], hasta quedarnos con dos ligas, las cuales enviamos a paneles externos en Estados Unidos y en el mercado local. Con los datos de todos estos expertos, se decide y se lanza el producto.

¿Qué puede estropear una liga?

Hay muchos factores. Por ejemplo, tener tabaco en inventario, pero sólo una cantidad de kilogramos. Puedes diseñar un cigarro lindísimo, pero cuando tienes la belleza lista para producir, no tienes tabaco suficiente en inventario. Entonces, tienes que salir a comprar, pero no todo el mundo tiene tabaco añejado, como posee la Aurora (La Aurora tiene tabaco añejado de más de 12 o 14 años). Si conseguimos tabaco aceptable añejado de seis años, el sabor ya no es igual que en el primer intento que hiciste. Entonces, tienes que reformular el blend, mirar en el inventario y volver a reformular. Pero el tabaco está muy fresco y hay que esperar para volver a tener el tabaco listo.

¿Hay notas que no pueden estar juntas un blend?

Hay notas que chocan con otras, que sobresalen mucho. Por ejemplo, las especiadas con las picantes, te abruman. Pero si quieres desarrollar eso en el mercado hay que ir eliminando cosas para que sea armónico. Hay notas que te irritan el paladar al momento de desarrollar un producto, por lo que no pueden ir en él. También hay notas metálicas, fruto de los ingredientes, nutrientes que se pusieron en la tierra, que por nada pueden salir al mercado…

Existe un eterno debate sobre qué partes del cigarro aportan más a la fumada… ¿Qué opinas?

Una cosa es trabajar con el cien por cien de la tripa, que es donde están las mayores combinaciones posibles, y luego está el cien por cien del cigarro total, que es cuando añades la capa y el capote. Si tienes una base muy suave y una capa muy fuerte, obviamente, la capa va a jugar un papel preponderante, quizá hasta un 40 por ciento de la liga total. Pero si te vas a lo inverso, y tienes una tripa muy fuerte y estás usando una capa sencilla, la capa lo que va a venir a representar es en torno a un 10-14 por ciento, al igual que el capote. Es decir, es muy variable, varía dependiendo de la liga. Por peso del tabaco, la capa anda entre el 16-40 por ciento dentro del propio blend. En cuanto al sabor, siempre variará acorde al tipo de tabaco usado dentro: si usaste mucho seco y la capa es muy aceitosa, obviamente la capa va a ser la que domine; si usaste mucho ligero, y la capa es de la parte de abajo de la planta (menos sabrosa), obviamente lo que va a predominar ahí es la liga.

¿Cómo se detectan las notas de un cigarro?

Por la boca sólo puedes conseguir cuatro sabores básicos: dulce, salado, agrio y amargo, porque el umami no se siente en el tabaco. Ese órgano de las papilas gustativas va tan de cerca del olfato que no sabes cuál te está entrando por dónde. Hay miles de notas que se pueden conseguir en combinación. El sentido del gusto se pierde con un catarro y entonces se detectan los toques del cigarro por la nariz.

A lo largo de la fumada, ¿cuándo se sienten más las notas?

Desde el inicio, el cigarro entra en intimidad contigo, desde la primera calada que das, ya tienes idea de lo que vas a seguir fumando. Obviamente, un cigarro es dinámico, va cambiando todo el tiempo durante la fumada si es bueno, si es Premium. Un cigarro que no cambie, que siga siempre una línea, es un cigarro lineal que no te va a satisfacer mucho.

Es decir, el cigarro al inicio tiene unas notas, por eso se suele dividir su degustación en tercios o cuartos. Podemos decir que durante el primer tercio salen las notas de madera, de rosas y cosas por el estilo; en el segundo tercio vienen otras que las arropan, más intensas, de frutos tropicales, frutos secos; y en el último tercio aparecen esos toques que no se consiguen de inicio, como son a cacao, chocolate, café…, notas oscuras y dulzonas, como la melaza. Por eso yo siempre digo que los mejores puntos de un cigarro están al final. En todo caso, durante toda la fumada se siente la tripa, el capote y la capa.

¿Cómo influyen el grosor y la longitud de un cigarro en la fumada?

La longitud es el tiempo que tú puedas disponer para fumar un cigarro: con mucho tiempo puedes fumar los Churchill; si tienes poco, los robusto, corona y petit corona. El ring o el cepo lo marca el hábito de cada fumador: hay gente que lo prefiere grueso y otros que lo desean más fino. Pero el cepo ideal es uno pequeño, para conseguir fortaleza, información y placer por una simple razón: el ring grueso hace que absorbas más aire que humo, viene más mezclado. Cuando el cepo es pequeño o mediano, el aire viene más concentrado con el humo.

“El cepo ideal para conseguir fortaleza, información y placer es uno pequeño. El ring grueso hace que absorbas más aire que humo”, explica el master blender de La Aurora.

¿Cómo recomiendas hacer el corte del cigarro?

Hay que saber cortar un cigarro, obviamente. Hay diversos tipos de cortadores, la cuchilla doble V, el ‘punch’ –que le llaman la bala– y el corte normal, que es abierto. Son cómodos todos en la boca, pero sólo el abierto es efectivo para conseguir sabores y sensaciones. El ‘punch’ y el corte en V estrangulan parte de la libre distribución de aire en el momento de la fumada.

¿Y la ceniza tiene importancia en la fumada?

La ceniza da elegancia al cigarro y sirve como un filtro al momento de la fumada, va filtrando, va purificando la temperatura del encendido que pueda ir adquiriendo el anillo, donde se alcanzan temperaturas altas. La ceniza lo filtra. No importa si la ceniza es marrón, oscura o blanca. Eso no determina si el cigarro es bueno o no. Va a depender de la liga: si se usa mucho tabaco seco, obviamente va a salir una ceniza bien blanca. Si se usa mucho ligero, de tantos aceites que hay, va a salir una ceniza bien oscura, gris. La causa de que una ceniza sea clara u oscura depende de los nutrientes del suelo: el magnesio, el potasio, el hierro.

Para quienes se están iniciando en el mundo del cigarro, ¿qué recomendaciones les haces?

El cigarro es para disfrutar, no crea ningún tipo de adicción. Es un tema relacionado con el tiempo y los momentos, de disfrutar, de placer y de estar en grupo. Puedes estar un mes sin fumar, y luego un día te fumas dos cigarros porque estás con amigos y te apetece. Está relacionado con el ocio y el disfrute, no con las prisas, ni con adicciones de ningún tipo. Va relacionado con que el valor real de la vida no son los coches ni los yates, es el tiempo.

¿Tienes un cigarro favorito?

En cuanto al tamaño, prefiero los cigarros corona gorda, corona y lancero. Son los tres tamaños con los que me siento cómodo. En términos de sabor, mi cigarro favorito y que fumo día a día es una liga que se llama La Aurora 100 años. Y los tres cigarros top son Don Fernando número 4; el Founder’s Choice de Fernando León y La Aurora 107, todos ellos en formato corona. Aunque soy amante de estar probando cosas, donde quiera que vaya, estaré con uno de esos tres.

¿Con qué sueles acompañar los cigarros? ¿Y cuándo sueles fumar?

Los suelo acompañar con un buen ron. No bebo todo tipo de ron, pero sí el ron E. León Jimenes 110 Aniversario por las notas que resalta tanto del cigarro: las notas de caramelo, de vainilla y de cacao. Durante la semana, suelo fumar por la tarde, cuando acompaño el cigarro con alguna bebida. Si es los fines de semana, el sábado a las 2 de la tarde, con música, preparando la parrilla… Y en el trabajo, por la mañana con un buen café o un buen té. Para cada momento del día hay un cigarro: depende de tu estado anímico, de lo contento que estés.

¿Qué cigarros recomiendas para quienes se están iniciando en este mundo?

Aconsejo que empiecen por cigarros suaves, como la línea regular de los León Jiemenes; o La Aurora Cameroon o alguno de La Aurora 107. Se trata de cigarros que no son agresivos en términos de fortaleza. Son cremosos y suaves para el paladar de un iniciado. A media que vaya adquiriendo más conocimiento, que tolere más, le recomiendo los Preferidos Edición 1903, los Guillermo Léon, Don Fernando, La Aurora 100 años y ediciones limitadas que suele lanzar La Aurora, como la de 2006.

Y, a la hora de comprar un cigarro…, ¿qué aconsejas?

Si no se sabe lo que se busca, lo mejor es pedir ayuda al estanquero. Para encontrar los matices que se desean, se comunican al estanquero y que él aconseje. Siempre va a depender de cómo me recomiende el dueño del establecimiento. Obviamente, si conoces las marcas, vas y eliges lo que quieres. También está la opción de determinar la compra en función de si tienes mucho tiempo o poco, para elegir un Churchill o un cigarro de tamaño corona, por ejemplo.

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